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jueves, 11 de octubre de 2007

Los atributos de un Niño Cristal


Sharyl Jackson

¿Qué sabemos sobre los niños de la vibración Cristal? Por un lado, sabemos bastante. Por el otro, sabemos muy poco. Al igual que estos niños, la información en este momento es más etérica, sutil y menos obvia. A diferencia de sus más vistosos hermanos y hermanas Índigo, los niños Cristal no han agitado las cosas – todavía. El 11 de septiembre del 2011 fue un punto de cambio, una señal, un portal para esta nueva oleada de niños. ¡El tiempo de los niños Cristal ha llegado!
Steve Rother y el Grupo llaman a estos niños los Pacificadores, mientras que los Índigos han sido denominados Rompedores de Sistemas.

Los niños Índigo fueron llamados así por su distintivo color vital índigo en el aura, siendo el índigo el color del chakra del tercer ojo. Así, son muy intuitivos, mentales, y se aburren rápida y fácilmente. Los niños Cristal son llamados así, no por su color del aura, sino por su vibración elevada. Tal vez se adviertan con el tiempo que en los Cristales predomina el chakra de la corona, el espectro de los colores violetas, e incluso el aura blanco y claro.

¿Cuándo comenzaron a llegar los niños Cristal? Según el Grupo, siempre ha habido unos pocos. Esos pocos estaban haciendo de exploradores, probando las aguas, pero la humanidad no los trató demasiado bien. Como aquél conocido como Jesús, el Cristo, la mayoría de las veces estos exploradores fueron matados, pero cumplieron con el propósito de plantar las semillas.

A menudo se ha notado que “Cristal”y “Cristo” son palabras muy similares, y tienen una definición semejante.

Con la llegada de los niños Índigo vimos un drástico aumento en la cantidad de niños siendo diagnosticados como hiperactivos o ADD por la comunidad médica. Ya se ha escrito mucho sobre este fenómeno, así que dejaré eso a los expertos.

Sin embargo, me preguntaba cómo serían etiquetados los Cristales, así que comencé a observar. Lo que comencé a escuchar fue la palabra “autista”. Ahora ya estoy bastante convencida de que veremos un drástico aumento en el número de niños autistas.

En realidad estos son los niños Cristal, que son tan sensibles, tan vulnerables al mundo que los rodea, que se vuelven hacia adentro, se desconectan lo mejor posible y hacen lo mejor que pueden para sobrevivir en un mundo en el que todavía no encajan realmente.

¿Cómo reconocemos a estos nuevos niños o a algunos de los pocos adultos Cristal que, como precursores, anclaron las energías necesarias? Ellos no están dando vueltas generando caos, viven calladamente en relativa oscuridad. He tenido el placer y el honor, como también la frustración, de criar a uno de estos primeros pioneros Cristal, que ahora tiene 28 años.

Mi experiencia personal, mi intuición, y las indicaciones provistas por Steve Rother y el Grupo son lo que he usado para compilar una lista de atributos de los niños de la vibración Cristal.
Por favor tengan en cuenta que estos atributos no son abarcan todo, y que no todos los niños Cristal muestran necesariamente todas las cualidades mencionadas.


Atributos de los niños Cristal

- Son extremadamente sensibles a todo en el ambiente que los rodea: sonidos, colores, emociones negativas en otros, olores, comida, químicos, contaminantes, la textura de la ropa, violencia y dolor de otros, conciencia de grupo, frecuencias electromagnéticas, llamas solares, etc.

- Son tan sensibles que son profundamente vulnerables, como también muy poderosos por su intensa vulnerabilidad.

- Necesitan tiempo a solas. No viven bien en grupos, ya que pocos comprenden su necesidad de soledad, equilibrio, rejuvenecimiento y profunda tranquilidad.

- Necesitan tener comunión diaria con la naturaleza y los elementos, ya que esto les ayuda a limpiar y equilibrar todas las energías inarmónicas que los afectan tan fuertemente.

- Simplemente no comprenden “la inhumanidad del hombre hacia el hombre”, la guerra, la ambición, etc., y por ello pueden sentirse fácilmente abrumados por estas cosas.

- Si la vida se volviera muy intensa, o si son traumados o ven a otros siendo traumados, se abstraerán y desconectarán de la sociedad para protegerse.

- A pesar de ser calmos y retraídos, otros los admiran y son atraídos por ellos como por un imán. Siempre tendrán conexiones profundas y duraderas con aquellos que ofrezcan amor incondicional, que el Cristal sabe que es el único Amor verdadero.

- Cuando te miran, sientes como si han penetrado tu alma.

- Realmente necesitan muy poca crianza tradicional, ya que son gentiles, sabios, y podrán decirte lo que necesitan, como también lo que es o no bueno para ellos. Cuando mi hijo era muy joven, dijo un día: “¡Nunca podré tomar alcohol ni drogas para nada!” ¡Y no lo ha hecho!

- A menudo evitarán multitudes y centros comerciales, ya que hay demasiadas energías diferentes en esos lugares para afrontar.

- Tienen un profundo amor por los niños y los animales, y una forma admirable de conectarse con todas las criaturas.

- El agua es muy beneficiosa para limpiar y tranquilizarlos. Les encanta bañarse, ducharse, las cascadas y fuentes, y jugar en el agua y la arena.

- Hay inocencia, candidez y pureza en torno a los cristales; esto se debe a la ausencia de ego.

- No es raro en estos niños que le “digan” su nombre a sus padres antes de nacer, o que entablen algún otro tipo de comunicación directa.

- Necesitan ropa cómoda, hecha de fibras y colores naturales.

- Milagros y magia ocurren a su alrededor – aparece dinero, los animales los buscan, los bebés les sonríen y ocurren sanaciones natural y espontáneamente.

- Necesitan mucha agua pura, y a menudo prefieren la comida fresca y orgánica.

- Son extremadamente perceptivos, al punto de saber lo que está sintiendo un extraño en la calle.
- Tienen miedo a la intimidad porque se sienten muy fácilmente invadidos, no respetados.

Prefieren estar solos a que no se respete su “espacio físico personal”. También pueden evitar las relaciones amorosas por miedo a lastimar a otro si la relación termina.

- Tal vez necesiten la ayuda de actividad física, naturaleza, deportes, artes marciales, yoga o danza para aprender a anclar su energía.

- Su energía puede interferir con aparatos eléctricos, radios, televisores y computadoras.

- A menudo reprimen el mostrar emociones por miedo a su amplificación y a perder el control.
Esto puede hacer que parezcan sosos o carentes de pasión.

- Pueden sentirse responsables por que alguien muera, se lastime o incluso pelee.

- Pueden tener períodos de profundas depresiones.

- Responden bien al trabajo corporal, masajes y trabajo energético de alguien que en sí está equilibrado. Masaje y terapia cráneo-sacra pueden ser cruciales para mantener sus cuerpos sanos y sin dolores.

- Son brillantes individuos que ven el panorama más grande, con una comprensión instintiva de las leyes espirituales y de cómo funciona todo.

- Son creativos, artísticos y tienen múltiples talentos.

- A menudo tendrán un elevado metabolismo y serán vegetarianos naturales.

- Tienen una clara conexión con su ser superior, accediendo naturalmente a su más elevada guía. Es precisamente por esta conexión que saben la verdad de la Unidad espiritual.

- Son sanadores y pacificadores naturales.

- Son capaces de la regeneración de huesos y tejidos. Cuando la mayoría de nosotros está siendo mejorado gradualmente, ascendiendo a la energía Cristal, eso ya está en su ADN.

- Pueden ser individuos de pocas palabras, pero todos los escuchan cuando serenamente
expresan su sabiduría con humildad. Sin embargo, no darán consejos sin que se les pida, y jamás interferirán.

Estas características pueden darte una buena imagen o sensación de cómo son los niños Cristal, y para qué están aquí. Si usas tus habilidades intuitivas para sintonizarte con la energía de estos niños y crear Unidad con ellos, el resultado en el planeta será asombroso.


Acerca de la autora: Ex-maestra de escuela pública, convertida en contadora, Sharyl es una Editora Asociada de la revista Children of the New Earth (Niños de la Nueva Tierra), y también Editora de la sección de los Niños de la Nueva Tierra en www.PlanetLightworker.com (en inglés).

Fuente de conocimiento sobre los nuevos niños, Sharyl no sólo da consejos a muchos niños y padres a través de la popular sección “Letters to Sharyl” (Cartas a Sharyl) en la revista y www.PlanetLightworker.com, sino que también es madre de varios niños ya adultos, y anfitriona de un grupo de meditación semanal en Seattle, Washington. Se le puede escribir a: sharyl@childrenofthenewearth.com.


Sharyl Jackson, “The attributes of a Crystal Child”. En Children of the New Earth, invierno 2004, Vol. 2, No. 1.
Traducción: Victoria Ruiz.
Edición: Cultivando el Espíritu – http://www.cultivaelespiritu.com.ar





Niños Índigo y Cristal

Información básica para padres de
Niños Índigo y Cristal


Celia Fenn


Al interactuar con sus niños Índigo/Cristal y cuidarlos, deberán recordar que sus niños son muy diferentes a ustedes. Lo que servía para ustedes de niños, no servirá para ellos.

Las principales áreas en las que tendrán que hacer ajustes, son las siguientes:

1. El niño Índigo/Cristal es un ser en el que predomina el hemisferio derecho del cerebro.

2. El niño Índigo/Cristal es hipersensible a la tensión ambiental.

3. El niño Índigo/Cristal es sensible a la comida y a menudo desarrollará alergias a los alimentos.

¿Qué significa esto para ustedes?


1. Predominio del hemisferio derecho del cerebro

Los niños Índigo y Cristal operan principalmente desde el hemisferio derecho del cerebro. Esto significa que son creativos, intuitivos, imaginativos y emocionalmente inteligentes. Sin embargo, en nuestra cultura domina principalmente el hemisferio izquierdo del cerebro, lo que significa que es lineal, racional y lógica.

Las dificultades surgen cuando el niño ingresa en el sistema escolar y debe adaptar su modo de funcionar.

Alguien en quien predomina el hemisferio derecho aprende muy rápido, y a menudo hace saltos intuitivos que demuestran una inteligencia sorprendente.

Pero el sistema escolar se dirige al predominio del hemisferio izquierdo, que es repetitivo, rutinario, organizado, lineal y acumulativo. Este enfoque “más lento” hace que el niño se aburra rápidamente y pierda el interés.

Entonces, generalmente busca otra forma de estimular su interés. Esto lleva a que muchos Niños Índigo sean diagnosticados con Transtorno de Déficit de Atención (TDA, o ADD en inglés) o Desorden de Déficit Hiperactivo en la Atención (TDHA, o ADHD en inglés), y a menudo se les da Ritalina, cuando en realidad no tienen ningún problema más allá del aburrimiento.

Además, a causa de su inteligencia intuitiva, a menudo pueden “improvisar” su camino a través de varios años del sistema escolar antes de que se verifique que no pueden leer o escribir “correctamente”. Esto lleva a que se los denomine “disléxicos”, otro estigma.

Esto es destructivo porque su Niño Índigo tiene un fuerte sentido de ser “perfecto”, y está aquí con una “misión”. Si se le dice que es disfuncional o que “hay algo mal en él/ella”, se traumará y buscará sanar o esconder la herida. Esto puede llevar, en la adolescencia, al abuso de drogas y desordenes en la alimentación como modos de sanar o esconder el trauma.

Es vitalmente importante que el Niño Índigo o Cristal sea reconocido como diferente pero no como disfuncional. Si la diferencia es honrada y manejada, el niño crecerá de un modo equilibrado, pero de lo contrario, llevará a un mal funcionamiento y problemas.


2. Sensibilidad a la tensión ambiental

Sus niños también son mucho más sensibles de lo que fueron o son ustedes. Su audición, visión y sentidos son mucho más agudos que los de ustedes. Esto es parte del cambio evolutivo, a medida que los humanos se vuelven más abiertos y sensibles.

Esto significa que sus niños se estresarán y angustiarán ante sonidos fuertes, multitudes, música estridente y televisores. Su respuesta será, o bien volverse ausentes y deprimidos, o bien permitir los estímulos y volverse hiperactivos y destructivos.

Por lo tanto, el niño Índigo/Cristal necesita un entorno familiar calmo y tranquilo, con un mínimo de juguetes y artefactos electrónicos, y ciertamente, sin televisores como niñera.

Hay una correlación casi directa entre la cantidad y el tipo de TV que se absorbe y la conducta del niño.
La tensión ambiental también incluye la relación de los padres. Si en el hogar hay agresión tanto abierta como no declarada, el niño la recogerá y desarrollará una disfunción o mecanismos de defensa. No pueden esconder nada del niño Índigo/Cristal, él/ella “lee” su campo energético y comprende exactamente lo que piensan y sienten, incluso si no se lo dice.


3. Alergias a los alimentos

El cuerpo físico del niño Índigo/Cristal también es muy sensible. A menudo no pueden tolerar comida procesada ni los aditivos de la comida.

También responden negativamente al azúcar y la cafeína.
Esto significa que dulces, bebidas con colorantes artificiales, galletas, tortas, hamburguesas y chocolates generarán conductas disfuncionales e hiperactivas en el niño. Darle a un niño Índigo o Cristal un chocolate y una Coca Cola es el equivalente literal de darle al niño una droga.

Su sistema responderá volviéndose sobreactivo – produciendo una conducta hiperactiva seguida por un “choque” o berrinche en el que los efectos desaparecen y el niño se pone “caído” y sufre de síntomas de abstinencia de azúcar y cafeína.

Esto también puede significar que una dieta “normal” no será tolerada por muchos Índigos.

El pollo y la carne están llenos de hormonas, antibióticos y químicos, y la mayoría de la comida enlatada o procesada que se vende en los supermercados también contiene químicos que pueden no ser tolerados. Adicionalmente, el niño puede no tolerar el trigo y los lácteos, manifestando síntomas como eccemas, problemas digestivos y desórdenes en la cavidad nasal, oído/nariz y en la garganta.


Pautas para tratar con estos problemas

Educación

Sus niños Índigo/Cristal responderán bien a un sistema educativo que equilibre los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro y que incluya la creatividad, en forma de música, arte, danza y drama.

El mejor sistema para un niño Índigo/Cristal es probablemente el sistema Waldorf, que maximiza inicialmente el elemento derecho del cerebro mientras desarrolla el izquierdo como soporte.
También se concentra en “colocar” al niño en el cuerpo, ya que muchos niños Índigo afrontan sus traumas escapando de sus cuerpos.

Si someten a sus niños a un examen de TDA o TDHA, tengan cuidado de dar Ritalina a sus niños, pues ésta es una droga (con efectos colaterales y síntomas de abstinencia) diseñada para ayudar a padres y educadores a hacer frente a estos niños, más que a asistir a los niños mismos.

Hay alternativas homeopáticas y de la dieta alimenticia que son menos dañinas y más efectivas.

Tensión ambiental

En los primeros años, minimicen el ruido y el estrés. Esto significa: minimicen la televisión, los videojuegos y las actividades “violentas”.

Alienten el juego, la imaginación, la lectura y los libros, pintar y las historias.

Creen un ambiente lo más calmo y tranquilo posible.

Comida

Esto es lo más difícil de controlar, ya que las compras por conveniencia y la presión social significan que el niño estará expuesto al “glamour” de la comida chatarra.

Traten de concentrarse en alternativas naturales, orgánicas y saludables.

Si el niño sufre de cambios bruscos de humor o alergias, es posible que tengan que identificar el problema alimenticio y crear un plan nutricional más equilibrado.


Título original: Basic Information for Parents of Indigo and Crystal Children - www.starchild.co.za
Traducción: Victoria Ruiz






Algunas ideas para ayudar a los niños con Déficit de Atención e Hiperactividad



Por Juan Manuel Ceballos (http://www.geocities.com/jceblanc/index.html)


Actualmente se ha vuelto una especie de moda el “diagnosticarle” a los niños déficit de atención. El ADHD existe, pero se presenta con mucho menor frecuencia de lo “diagnosticado”.

Es usual que niños sean fuertemente medicados sin tener la certeza de que tengan este síndrome. Aún en el caso de tenerlo, desgraciadamente los medicamentos utilizados hasta la fecha sirven solamente para mitigar los síntomas, y por el momento no se ha descubierto una cura definitiva del padecimiento.

Si usted ha pensado en medicar a su hijo, le invito a considerar que los medicamentos que se usan actualmente suelen ser altamente adictivos. Pueden ser la puerta para el uso y abuso de drogas en el futuro.

A continuación propongo algunas ideas para disminuir notoriamente los síntomas del trastorno del ADHD sin recurrir a drogas. Estos cuidados pueden dárseles a niños normales sin causarles ningún daño y obteniendo los beneficios de su aplicación.


Cuidar el régimen alimenticio

1. Disminuir la cantidad de azúcares y carbohidratos en la dieta (para disminuir la formación de seratonina), químico cerebral causante de irritabilidad, inatención e intranquilidad durante el día.

2. Evitar el uso de saborizantes y conservantes artificiales, ya que pueden causar alergia y por consecuencia hiperactividad.


Promover nuevas actividades

1. Definir y aplicar límites concisos y claros (reglas y consecuencias lógicas de romper el límite). Aplicarlos con congruencia, firmeza y afecto.

2. Limitar el uso de la televisión y videojuegos ya que promueven la irritabilidad y acortan los periodos de atención. Adicionalmente evitan el movimiento y el desarrollo social del niño.

3. Promover disciplinas deportivas tales como ballet o artes marciales para buscar coordinación, autocontrol y concentrar la atención.

4. Canalizar la energía creativa buscando actividades artísticas tales como pintura, música, modelado en plastilina o arcilla, teatro, etc.


Entrenamiento

1. Ayudarlo a formar rutinas que lo auxilien en el desarrollo de sus actividades. Formación de buenos hábitos.

2. Enseñarle técnicas de relajación y concentración, así como Yoga y Meditación.

3. Ayudarlo a adquirir maestría en actividades cotidianas

4. Apoyarlo para que desarrolle actividades sociales

5. Enseñarle a resolver problemas (analizarlos, buscar soluciones y llevarlas a cabo)

6. Permitirle y enseñarle a elegir.


Mejorar la autoestima del niño

1. La autoestima se mejora con respeto, cariño, aceptación y apoyo.

2. Conocer más a su hijo, acercarse, fomentar una buena relación.

3. Buscar el canal adecuado para acercarse y captar su atención (ver si es táctil, auditivo, visual, etc.)
4. Aceptar las limitaciones del niño y no forzarlo.

5. Documentarse, obtener información amplia y suficiente sobre el síndrome y su tratamiento.

6. Orientar a los profesores sobre el trato con su hijo. En caso necesario, considerar otras escuelas donde se le respete y apoye.

7. Inscribirlo en un proceso de psicoterapia humanista.

8. Considerar la Terapia Familiar

9. No etiquetarlo negativamente

10. Tener mucha paciencia.

11. Proporcionarle al niño mucha atención y afecto.

Esta es una pequeña porción de lo que se puede hacer para ayudar, espero que les sea de utilidad.

Atentamente,

Juan Manuel Ceballos

http://www.geocities.com/jceblanc/index.html

Juan Manuel Ceballos es psicoterapeuta Gestalt con especialidad en niños y adolescentes. Actualmente da terapia a niños, adolescentes y a grupos terapéuticos de adultos. Imparte el curso terapéutico vivencial “Ventanas al Corazón” que está enfocado en niños de 6 a 12 años de edad, donde se trabaja con la autoestima. Reside en México DF.







El déficit atencional y los síntomas de una pobre capacidad de escucha


Por Fernando Nuñez Bustos - Musicoterapeuta


El Síndrome de Déficit Atencional (SDA) es un trastorno de la conducta caracterizado por una hiperactividad motora constante y desordenada, falta de atención e impulsividad. Sus síntomas son asociados frecuentemente a dificultades en el aprendizaje escolar y a problemas de adaptación.

En Chile, este síndrome afecta entre el 3 y el 7% de la población escolar y el 75% de los motivos de consultas se deben a este problema (3).


En los párrafos siguientes presentamos un resumen de la literatura médica actual en relación a las causas, los criterios usados para diagnosticar, los tratamientos con psicoestimulantes y sus efectos colaterales a mediano y largo plazo.

Luego explicamos, desde el punto de vista del Método Tomatis, las relaciones entre los síntomas del Déficit Atencional y ciertas características comunes encontradas en la capacidad de escuchar de niños con este trastorno. Finalmente veremos de qué manera un Tratamiento Tomatis de Reeducación de la Escucha puede ayudar a estas personas.


Causas posibles

La literatura especializada admite que el mecanismo exacto que origina este trastorno sigue siendo un misterio, pues no se trata de una simple lesión en el cerebro o en el sistema neurotransmisor, ni tampoco de un simple gen que haya podido ser identificado como el responsable del SDA.

El desacuerdo entre los expertos llega a tal punto que algunos afirman que el síndrome debería ser descartado clínicamente por falta de evidencia (G.Coles (1), P. Breggin (2), L. Fleischer) mientras otros creen que el SDA tiene un origen neurológico y sus causas podrían ser genéticas (Hallowell y Ratey), estructurales, neuroquímicas, ambientales y multifactoriales.

Entre los datos que argumentan un origen genético, los estudios mencionan características comunes encontradas en padres y hermanos de niños con SDA, tales como:

• Los padres biológicos de niños con SDA tienen más antecedentes de hiperquinesia y trastornos de conducta que los padres adoptivos.

• Los hermanos de niños con SDA tienen una incidencia de SDA tres veces mayor que la de la población en general.

• Los hermanos completos tienen seis veces más SDA que los medio hermanos.

• Los padres de niños con SDA presentan más alcoholismo y personalidades antisociales que la población general.

En cuanto a las causas estructurales, éstas se refieren a irregularidades observadas en el desarrollo del cerebro tales como: disminución del tamaño de la región frontal derecha (Hynd); caudado derecho más pequeño; pérdida de asimetría en planos temporales, y menor desarrollo dendrítico por desnutrición fetal.

Entre las causas ambientales se mencionan: el clima familiar y/o escolar desfavorable, el nivel de plomo en el ambiente y también una alimentación demasiado rica en sacarosa, aspartamo, aditivos y/o colorantes.

Más adelante, bajo el enfoque Tomatis, veremos como estas causas pueden ser vistas como consecuencias de un problema más profundo y radical, relacionado con el deseo de escuchar.


Criterios usados para el diagnóstico

El diagnóstico de déficit atencional se hace sobre la constatación de tres síntomas claves (falta de atención, hiperactividad e impulsividad) que deben presentarse simultáneamente antes de los siete años de edad y durante un mínimo de seis meses, de manera de eliminar la posibilidad de que pueda tratarse de una reacción temporal a un problema puntual. El SDA puede diagnosticarse con predominio de hiperactividad, de falta de atención o de impulsividad.
Cada uno de estos síntomas se puede manifestar de la siguiente manera:

1. Síntomas de Falta de Atención

• Parece no escuchar

• Incurre en errores por descuido

• Dificultades para mantener la atención
• No sigue instrucciones

• Tiene dificultad para organizarse

• Evita esfuerzo mental sostenido

• Extravía objetos

• Se distrae ante estímulos irrelevantes

2. Síntomas de Hiperactividad

• Dificultad para permanecer sentado

• Mueve las manos y los pies sin control

• Salta o corre en situaciones inapropiadas

• Dificultad para jugar tranquilo o estar en ocio

• Esta siempre como “motor en marcha”

• A menudo habla en exceso

3. Síntomas de Impulsividad

• Responde antes de que terminen de preguntarle (“habla antes de pensar”)
• No respeta los turnos

• Interrumpe, se inmiscuye en conversaciones

A menudo el SDA puede presentarse con otros síntomas y trastornos asociados tales como baja autoestima, labilidad emocional, poca tolerancia a la frustración, irascibilidad, mal rendimiento escolar, enuresis y/o trastornos específicos del aprendizaje o trastornos de conducta.

Los síntomas del SDA pueden ser concomitante con otras enfermedades como psicosis, autismo o retardo mental, razón por la cual el diagnóstico debe hacerlo un médico especialista.


El tratamiento con psicoestimulantes

Para la medicina tradicional, los estimulantes han resultado ser la terapia más común para el déficit atencional: éstos inhiben la impulsividad y la hiperactividad y generalmente mejoran el rendimiento en pruebas que miden la atención. (Rapaport 1980).


El más conocido de ellos es el Ritalín. Sus ventas superan los US$ 350 mil dólares en el orbe y en Norteamérica más de un millón de niños reciben diariamente el fármaco. En Chile se despachan 15 mil unidades anuales con receta (3).

En estudios controlados (1980–1985) se demostró que más del 70% de los niños que presentaban SDA con hiperactividad mejoraban sus síntomas con un tratamiento de psicoestimulantes de al menos 4 semanas. Estos niños mostraron:

- Reducción de la actividad motora.

- Podían permanecer mayor tiempo sentados

- Mayor tiempo concentrados en una tarea.

Sin embargo, a pesar de las numerosas investigaciones y estadísticas que se empeñan en demostrar los beneficios de los psicoestimulantes, especialmente del Ritalín, la controversia crece cada día en torno a los efectos colaterales inmediatos y ulteriores, tanto en niños como en adolescentes. Entre los primeros efectos, los más citados son: insomnio, nerviosismo, anorexia, cefalea, dolor de estómago y alucinaciones.

Con respecto a efectos a largo plazo, un estudio hecho por el Hospital Montreal, con seguimiento durante cinco años de pacientes tratados con psicoestimulantes, indicó un pronóstico pobre a medida que entraban en la adolescencia. A pesar de la disminución de la hiperactividad, un cuarto de ellos continuaba con distracción, con inmadurez emocional e incapacidad de mantener metas y una baja autoestima. El grupo presentó además las siguientes características:
- 25% de un grupo de 64 manifestaba conducta delictual.

- Estilo de vida significativamente más impulsivo.

- Mayores cambios geográficos.

- Mayor accidentes de autos – motos.

- Menor resultados en test cognitivos.

- Personalidad más inmadura.

- Abuso droga sin diferencias.

Estudios a largo plazo de aquellos niños tratados sólo con estimulantes no mostraron una ventaja académica.


El enfoque Tomatis

A través de nuestra experiencia clínica y de las evaluaciones audio-psico-fonológicas practicadas a niños con Déficit Atencional (con o sin hiperactividad), hemos visto que estos presentan características comunes con otros problemas de aprendizaje, es decir, poseen una pobre capacidad de escuchar.

Las investigaciones del doctor Tomatis han demostrado que estos bloqueos de la capacidad de “escuchar” son generalmente consecuencia de un mecanismo de defensa activado en algún momento de la vida en que el deseo de escuchar se vio afectado por alguna situación traumática que llevó a la persona a cerrar su oído para protegerse.

Según Tomatis este deseo de escuchar nace en la vida intrauterina y es consecuencia directa del vínculo sonoro-emocional que el feto entabla con su madre a partir del cuarto mes de embarazo, especialmente con su voz. De la calidad de ese vínculo, del amor y del auténtico deseo de maternidad dependerá la calidad y la intensidad del deseo de escuchar, de vivir y de comunicar con el mundo.

Durante los primeros años de vida el “deseo de escuchar” se encuentra en estructuración y es muy vulnerable a los conflictos emocionales y afectivos; así por ejemplo: una hospitalización o una ausencia prolongada de la madre o un clima de tensión en la familia, pueden ser resentidas como abandono o vividas traumáticamente y llevar al niño a “no querer seguir escuchando”, a cerrar sus oídos. Este bloqueo de la capacidad de escuchar se materializará en una respuesta orgánica, psicosomática, a nivel del oído y toda la comunicación se verá afectada: consigo mismo y con el mundo.

Ahora bien, desde este punto de vista, los síntomas del Déficit Atencional (falta de atención, hiperactividad e impulsividad) están estrechamente relacionados con ciertas disfunciones de la capacidad de escuchar:

1. Disarmonía o inmadurez vestibular

2. Excesiva sensibilidad de la conducción ósea
3. una inadecuada lateralización auditiva


En los párrafos siguientes, veremos cómo estos factores se relacionan con los síntomas del Déficit Atencional (4) y de qué manera el Tratamiento Tomatis de Reeducación de la Escucha puede ayudar a personas que padecen este trastorno.


1. Regulación de la función vestibular

De acuerdo con uno de los pioneros de la integración sensorial, el Dr. Jean Ayres, todos nuestros sentidos deben trabajar concertadamente. En otras palabras, el sentido del tacto, el olfato, el gusto, la vista y el oído; el movimiento físico y la conciencia corporal; todos ellos deben trabajar en perfecta armonía.

Los sentidos recogen y envían la información al cerebro donde es interpretada y organizada. Este proceso se llama integración sensorial. Cuando uno de nuestro sentidos no funciona correctamente, el proceso de aprendizaje y nuestra calidad de vida se ve disminuida.

Para algunos niños la integración sensorial se desarrolla naturalmente, sin esfuerzo. Para otros, este proceso se dará de manera más desordenada, causando innumerables problemas de aprendizaje, en el desarrollo y en el comportamiento.

Según Jean Ayres, estos problemas aumentan cuando el vestíbulo no funciona correctamente. En su libro El niño y la Integración Sensorial, el Dr. Ayres escribe: “Una buena modulación de la actividad vestibular (transformación del movimiento en energía nerviosa) es muy importante para mantener la calma y el estado de alerta. El sistema vestibular también controla el nivel de estimulación de un sistema nervioso equilibrado. La hipo-actividad del sistema vestibular contribuye a la hiperactividad y a la distractibilidad debido a la falta de su influencia modulatoria”.
Hay muchas maneras de estimular el vestíbulo.

Los niños hiperactivos lo hacen moviéndose continuamente. Pero desafortunadamente no logran beneficiarse con esta estimulación, pues el vestíbulo no es capaz de transformar ese movimiento en una auténtica estimulación para el cerebro. Esto es muy conocido por los terapeutas ocupacionales que disponen de un importante bagaje de técnicas de movimiento para estimular al vestíbulo, a menudo con buenos resultados.
El Método Tomatis usa la música de Mozart para estimular el vestíbulo y los resultados son a menudo espectaculares.


2. Bajar el nivel de sensibilidad de la conducción ósea

Para comprender bien este objetivo es necesario saber que los huesos y nuestra piel también escuchan y que son sensibles al sonido. No escuchamos sólo con nuestros oídos.

Cuando escuchamos un chirrido o un resbalar de tiza en una pizarra o un golpe de puerta, nuestro cuerpo se encrespa entero. El sonido captado por nuestros huesos es transmitido directamente al oído interno, sin ningún filtro que controle la intensidad. El sonido llega al cerebro sin alerta y produce una reacción refleja. Mientras que los sonidos captados por nuestros oídos, es decir por el tímpano, son llevados a una intensidad confortable al oído interno.
Las personas con algún tipo de Déficit Atencional escuchan demasiado por conducción ósea. Escuchan primero con el cuerpo y luego con sus oídos. En consecuencia todos los sonidos van directamente al oído interno sin pasar por algún filtro protector que amortigüe la intensidad y que elimine los sonidos de fondo o indeseados.

Esto explica la permanente reactividad de estas personas, ya que están expuestos e indefensos a todos los sonidos del ambiente debido a que han perdido la habilidad para focalizar un sonido o dejar fuera un ruido de fondo.

El Método Tomatis entrena los oídos para que vuelvan a ser la entrada principal de los sonidos y que la conducción ósea devenga la entrada secundaria. Sólo así los sonidos pueden ser procesados correctamente. El entrenamiento se realiza escuchando música a través de un audífono especial equipado con un vibrador. El vibrador obliga a la persona a escuchar a través de los huesos al mismo tiempo que por los oídos. Con el tiempo la persona se acostumbra a escuchar primero con sus oídos.

De este modo, desensibilizando la conducción ósea se reduce el estrés y se devuelve la habilidad para poner atención y aprender mas fácilmente.

Otra función de la conducción ósea es avisar que hay un sonido que esta entrando. Por ejemplo: cuando queremos hablar a alguien y deseamos que nos ponga atención, le damos un golpecito en la espalda y le decimos “oye, escucha...” La función de la conducción ósea es la misma: le dice al oído, “oye, escucha...”

Lo ideal es que el oído obedezca instantáneamente esta instrucción. Sin embargo, en las personas con SDA esto puede tomar un tiempo más largo debido a que los oídos no están listos para procesar el sonido entrante oportunamente.

El tratamiento Tomatis repara esta deficiencia. Cuando comenzamos el entrenamiento enviamos el sonido a los huesos un buen tiempo antes de que se lo enviemos al oído (hasta 250 milisegundos en caso de déficit atencional severo). Con el tiempo vamos reduciendo gradualmente el lapso de tiempo entre el sonido enviado a los huesos y el que enviamos al oído. Así reeducamos a usar correctamente la conducción ósea.


3. Corrección de problemas de lateralidad auditiva

Para sorpresa de muchos, tenemos un oído dominante. En algunos domina el oído derecho, en otros el izquierdo. La ventaja de tener el oído derecho dominante es que este procesa más rápido la información que el oído izquierdo. Por esta razón la gente que tiene oído derecho dominante parecen siempre poner mejor atención.

El oído derecho procesa la información más rápido porque la envía directamente al hemisferio izquierdo del cerebro, el cual se especializa en procesar el lenguaje. En cambio el oído izquierdo envía la información al lado derecho del cerebro que no puede procesar lenguaje. La información debe ser entonces redirigida al hemisferio izquierdo vía el Corpus Callosum. Debido a que hay un largo camino por recorrer, la información llega con atraso. Las personas con oído izquierdo dominante tiene que correr tras la información todo el tiempo. No sólo la información es lenta sino que además es incompleta.

En la trasferencia del hemisferio derecho al izquierdo ciertas frecuencias altas son perdidas. Y como vimos antes, estas frecuencias son claves para distinguir algunos sonidos similares como por ejemplo B y P. Las personas con oído izquierdo dominante no sólo tiene que correr detrás de la información sino que también deben recomponer un mensaje incompleto.

El programa de entrenamiento de la escucha ayuda a la gente con SDA a aprender a controlar su audición con el oído derecho. Para ello durante todo el tratamiento vamos pasando gradualmente el sonido hacia el oído derecho. También se hacen ciertos ejercicios de lectura en un micrófono acoplado a un equipo electrónico. Filtramos la voz y la devolvemos exclusivamente al oído derecho.

Esto enseña a escucharse a sí mismo y a desarrollar la habilidad de escuchar. Con el tiempo la persona se acostumbra a controlar su escucha y su fonación por el oído derecho, resultándole mucho más fácil poner atención.

Nuestra experiencia clínica demuestra que en la mayoría de los casos, los síntomas del déficit atencional gradualmente disminuyen por el solo hecho de abrir los oídos (Ver estadisticas).



Referencias bibliográficas.
1. Coles, Gerald - "Misreading reading: The bad science that hurts children", Bridges, 2000.
2. Breggin, Peter - "Talking Back to Ritalin ", Comon Courage Press, 1998.
3. Revista Que Pasa N°1406, Chile, 2000.
4. Pierre Sollier, M.F.C.C, director del Tomatis Center, Lafayette, CA









Ritalin y Niños Indigo





COMPOSICIÓN: Clorhidrato de metilfenidato 10mg./compr.

INDICACIONES: Trastornos por déficit de atención con hiperactividad (TDAH, o ADHD en inglés); Narcolepsia.

POSOLOGÍA: Se adaptará individualmente. Para el TDAH, inicial: 5 mg. 1 ó 2 veces al día con incrementos graduales de 5-10 mg/semana. Niños: La dosis diaria máxima: 60mg. Narcolepsia 20-30mg.

PRECAUCIONES: En los pacientes psicóticos, Ritalín puede exacerbar los trastornos de la conducta y del pensar. No se utilizará frente a una depresión intensa. El abuso crónico puede conducir a una marcada tolerancia y dependencia psíquica. Se tendrá precaución en los pacientes con epilepsia o hipertensión.

Se harán recuentos hemáticos periódicos de control durante el tratamiento prolongado. Se mantendrá una cuidadosa supervisión durante la retirada del fármaco. Tratamiento concomitante con agentes presores, inhibidores de la MAO, anticoagulantes, antidepresivos tricíclicos, fenilbutazona, guanetidina. No se recomienda a los niños menores de 6 años. Se evitará el empleo durante el embarazo o la lactancia.

Deberán tener precaución quienes conduzcan vehículos o manejen maquinarias.

ADVERTENCIAS: Precaución y estricto control médico con pacientes en tratamiento con drogas simpaticomiméticas (específicamente noradrenérgicas) a fin de evitar una elevación excesiva de tensión arterial.

EFECTOS SECUNDARIOS:

FRECUENTES: Nerviosismo, insomnio, disminución del apetito.

OCASIONALES: cefaleas, somnolencia, mareo, sequedad de la boca, taquicardia, palpitaciones, arritmias, alteraciones de la tensión arterial y el ritmo cardíaco, trastornos gastrointestinales, reacciones cutáneas, fiebres, artralgias.

RARAS: visión borrosa, reducción moderada del aumento de peso y ligero retraso en el crecimiento de los niños.



Fuente: Guía de las especialidades farmacéuticas en Venezuela, XXV Edición, Caracas 1998/1999.


Tomado de la web de Talento Human en Acción, C.A. http://conates.tripod.com.ve/ninos_indigo/id15.html







¿Cómo ayudar a nuestros niños?


De José Manuel Piedrafita Moreno




Tenemos de pronto una vorágine de diagnósticos de Trastorno de Deficiencia de Atención y de Hiperactividad, estos diagnósticos están basados en un test que sólo mira los comportamientos, no si hay alguna causa física o/y emocional. Por poner un ejemplo, si el niño toma mucha azúcar o cafeína, si duerme mal, si llama la atención, si tiene trastornos en el sueño, si ve mal, si no escucha correctamente o simplemente si es un niño malcriado o maleducado, puede mostrar los mismos síntomas que los del “llamado” trastorno de Deficiencia de Atención y los de la Hiperactividad.

Normalmente, la mayoría de estos niños se pueden concentrar en algo que les interesa, y lo hacen de una manera profunda y sin ningún problema. Es decir que cuando no se enfocan y concentran en tareas que no les interesan se dice que tienen trastorno de deficiencia de atención. ¿Qué sucede? ¿Qué sólo sufren esta “llamada” patología en ciertos momentos y estos momentos sólo suceden cuando algo no les interesa? ¿Realmente existen tanto la Hiperactividad como el Trastorno de Deficiencia de Atención? Es sólo la falta del enfoque de las energías.

Por esta causa, muchos niños de edades que pueden ser hasta de 3 años son medicados principalmente con Ritalina, una droga legal, pero que no deja de ser una droga y del tipo de las anfetaminas.

Conocí una niña de 10 años, la cual había sido medicada con Ritalina, y su apariencia aunque de tranquilidad, me trasmitía la misma energía que una persona totalmente drogada y anulada. Le habían prescrito la Ritalina a los cinco años porque era AGRESIVA y la tuvieron que sacar del colegio porque gracias a los efectos secundarios de la Ritalina se había vuelto AGRESIVA.

En casi todos los colegios actualmente, en casi todas las clases hay algún niño medicado y algunos educadores ya exigen en sus aulas que mediquen a los niños sino no son aceptados.

Como los niños son “SOCIALMENTE” molestos, les anulamos, miren a su alrededor y verán las consecuencias de lo que la heroína hizo y está haciendo con muchos miembros de la sociedad. La Ritalina no es mucho mejor.

Los Niños se vuelven adictos a esta droga y de esta forma les abrimos la puerta a futuras adicciones.

Nos creemos que es muy difícil ayudar a los niños, pero no lo es tanto.

Ellos aprenden por IMITACIÓN, y nosotros estamos viviendo en una SOCIEDAD HIPERACTIVA Y CON TRASTORNO DE DEFICIENCIA DE ATENCIÓN, vivimos a 200 Km. por hora sin tiempo para nada ni nadie. Los niños solo están haciendo una cosa, IMITARNOS. Si nosotros trasformamos nuestro estilo de vida, los niños cambiarán.

• Darles tiempo de calidad y atención, no 10 horas sin atención, sino media hora con intención y cariño.

• Cambiar la alimentación hacia una que se adapte más a la naturaleza de cada uno, y que sea lo mas natural posible. Nosotros somos lo que comemos.

• Utilizar Feng Shui en las habitaciones

• Vestirlos de colores suaves, los colores fuertes dan más energía

• Utiliza Aromaterapia por las noches

• En vez de leerles un cuento, léeles una meditación

• Respeta su espacio y su tiempo

• Llevarlos a la naturaleza tan a menudo como puedas

• Si tienes que darle algún tipo de medicina, que sea homeopática

• Que elija el niño el colegio al que quiere ir, si tiene que pasar muchas horas allí, él sabrá si le gusta o no.

• Los sistemas más adecuados son los Freinet, Montessori y Waldorf.

• Hay niños que no se adaptan a ningún sistema educativo, por lo cual la mejor opción es la Escuela en Casa.

• Trata a tu niño como a tu mejor amigo, pues con los amigos tenemos límites, con la familia no.


© José Manuel Piedrafita Moreno










¿Y si mi hijo no fuese un Niño Índigo?


Por Isabel Stelling - Julio 2001





El advenimiento al planeta de los llamados Niños Índigo o Niños del Nuevo Milenio, esa nueva raza de seres superespeciales que los distingue muy marcadamente de generaciones de niños anteriores, están llevando a las madres a preguntarse: ¿es mi hijo realmente un niño Índigo? ¿Será que mi hijo es Índigo?

En cuanto las madres conocen acerca de los niños índigo, ellas hacen una evaluación entre la conducta de sus niños y la que se describe como perteneciente a los niños índigo, les surge la duda de sí realmente su hijo lo es. Ellas desean profundamente que alguien se los corrobore, ellas quieren saber, quieren estar seguras de que su niño es índigo.

Por alguna razón, tal vez orgullo de madre, queremos que nuestro niño sea el mejor de la clase, él más obediente, el más divino y en sus reuniones ellas hablan constantemente de las habilidades, de quien dijo mamá o caminó primero. Es un orgullo instintivo que prevalece de querer que nuestros hijos sean lo mejor. Así que ahora la conversación gira en comentar si su niño es o no es índigo. Deja entrever la eterna comparación, que se transmite de generación en generación, de querer ver reflejados en nuestros hijos lo que nosotros no llegamos a ser a o a hacer.

Por otra parte, algunas madres muestran una gran preocupación porque sienten que no están preparadas para sobrellevarlos y porque no encuentran qué hacer con estas criaturas que se salen de lo normal conocido.

¿Y qué pasa si mi hijo es índigo? ¿Y qué pasa sino lo es? Y yo te pregunto: ¿y qué pasa si tienes un hijo blanco y otro acaramelado? ¿O uno es más alto que el otro? Esa es la diversidad de la Viña del Señor.

A partir de una cierta edad y dentro de pocos años todos los niños del planeta van a actuar como si, todos asumirán su rol dentro de las generaciones de relevo que habrán de construir una nueva Edad de Oro y traerán el Cielo a la Tierra. Será un efecto más de la masa critica, será suficiente que un cierto número de niños presenten características súper-especiales, para que en breve todos los niños se equiparen. Les sucederá como a la mayoría de los niños que cuando presentan marcadas diferencias en el aprendizaje, en edades tempranas, logran equiparar sus destrezas y habilidades con muy leves diferencias.

Lo más importante es que todos los niños merecen ser tratados como tales, con respeto y dignidad y en su justo valor, permitirles que resalten sus aptitudes, desarrollen su vocación y dejarlos Ser. Tendemos a castigarlo si no hacen o no actúan como nosotros queremos.

Un Niño índigo nunca va a actuar como tú solías hacerlo cuando niño, la rigidez de la autoridad no funciona. Sólo hay una manera de interactuar con los niños y es desde y con el Amor.

No importa si son o no índigos, de lo contrario sería menospreciar a una criatura que también es hija de Dios y que tiene un papel importante que desempeñar en el juego de la vida,

Los niños índigo no son una moda. Son una realidad que está obligando a cambiar nuestros sistemas de creencias y los esquemas de esta sociedad.

Que su hijo no se sienta marginado, regalado por ese eterno juicio y comparaciones con que solemos vivir.







Los Índigos adultos



Por José Manuel Piedrafita Moreno



Cuando se habla de Índigos, podemos hablar tanto de niños, de adolescentes o de adultos. Las primeras generaciones de Índigos llegaron hace tiempo, en cierta manera siempre han estado, pues nunca se han ido; la vibración Índigo simplemente ha estado dormida y ahora es tiempo de despertarla.
Desde hace tres o cuatro generaciones el número se ha ido incrementando paulatinamente hasta que la generación que está ahora en la infancia, que es la gran masa crítica, vibra totalmente en la frecuencia Índigo.

Muchas de las personas que son Trabajadores de la Luz son Índigo o Índigo-Morado siendo su misión la de preparar el camino y concienciar a la gente. Los Índigo-Morados tienen los dos tipos de energías integradas, pudiendo trabajar tanto con las vibraciones actuales como con las que están llegando. La función es ser un puente energético de la vibración antigua a la moderna, ayudando en el proceso del cambio vibracional, ya que se tiene el don de trabajar con las dos partes.

Los Índigos Adultos tenemos que preparar el camino, sea trabajando con padres o educadores, con la Nueva Educación, o sea trabajando con los niños, enseñándoles cómo funcionan las cosas en el plano físico, para hacer la encarnación lo menos traumática posible.

Quizás tú seas un Índigo adulto. ¿Cómo saberlo?

Lo primero es preguntarle a tu intuición, la cual te ha guiado hasta aquí, con que ya sabes parte de la respuesta.

 ¿Has tenido o tienes alguna de las características que suelen mostrar los Niños Índigo?

 ¿Tienes problemas de concentración? ¿Diagnosticado con ADD o ADHD?

 ¿Hay cierto caos en tu vida y no sabes por qué?

 ¿Vives a gusto en ese caos?

 ¿Es difícil estar en un trabajo que no sea variado y con cambios constantes?

 ¿Vives en un cambio constante?

 Sólo te sientes a gusto con gente de tu misma vibración.

 Crees que todo el mundo tiene las mismas aptitudes que tú, por eso cuando no hacen las cosas de la misma manera que tú, no lo entiendes.

 Cuando tu jefe te dice que hagas una cosa, casi siempre tú tienes una forma mejor de hacerlo.

 Aprendes rápidamente, pero cuando sabes lo suficiente te aburres y lo dejas.

 Si algo te interesa, pones los cinco sentidos y te concentras hasta que lo consigues.

 Atender en la escuela te costaba mucho, aunque si la materia te apasionaba absorbías todo como una esponja.

 Has tenido problemas con la autoridad, cuestionándola siempre.

 Adolescente problemático.

Estas características están basadas en mi propia experiencia y la de personas cercanas que son Índigos.


José Manuel Piedrafita Moreno
Extracto del libro Niños Indigo, Educar en la Nueva Vibración

Página web: http://www.geocities.com/elclubdelosninosindigo
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Indigos adultos: “Misión” en la 3a dimensión


Por José Manuel Piedrafita Moreno



La "Misión" de los Índigos Adultos es ser puente energético entre dos energías: la Morada y la Índigo. Son los sembradores, preparando el camino para la “Gran Masa Crítica” que está ahora en su infancia.

“Humanizar” una sociedad tan deshumanizada. Crear nuevas pautas de Comportamiento. Concienciar sobre Ecología o Alimentación. Inventar Nuevas Tecnologías. Cambiar la actitud de las personas de su Entorno. Cuidar de los Niños, del Planeta. Crear nuevos sistemas educativos, económicos, sanitarios. Formar grupos de trabajo, de discusión, de información. Ser “modelos” a seguir, etc. ...

Para esta “Misión” se cuentan con pros y contras derivados de la frecuencia Índigo.

Pros:

• Mucha capacidad de aprendizaje y asimilación.

• Facilidad para asimilar los cambios bruscos.

• Capacidad de convocatoria y liderazgo.

• Mente inquisitiva.

• Muchos y variados recursos.

• Propensión a desarrollar dones (sanación, videncia, canalización, etc.)

Esto conlleva:

• Poder acercarse a muchas personas, pues se conocen muchas y variadas disciplinas.

• Adaptación a todo tipo de situaciones.

• Poder llevar a cabo proyectos con apoyo.

• Búsqueda de diferentes soluciones para un solo problema.

• Ayudar a otros.

Contras:

 Inestabilidad emocional (depresiones, cambios bruscos de humor).

 Falta de disciplina.


 Falta de estabilidad.

 Poca constancia.

Esto conlleva:

• Altibajos en relaciones sociales.

• Imagen desigual ante los demás.

• Falta de apoyo cuando se quieren realizar proyectos.

La frecuencia Índigo es diferente en vibración, provocando ciertas reacciones en un cuerpo que está preparado para otra frecuencia. Nuestro cuerpo es como una radio, y para que se escuche y funcione bien tenemos que tener los sintonizadores (chakras) bien equilibrados.

Como la frecuencia que se trae es diferente y el cuerpo físico no está preparado ni acostumbrado, nuestros tres primeros chakras (los que nos conectan a la Tierra, procurándonos estabilidad) se desequilibran muy fácilmente.

¿Qué hacer entonces para que nuestro cuerpo canalice mejor esta energía? Podemos ayudar con yoga, meditación o tai chi. También con la alimentación ayudamos a hacer el cambio físico y energético necesario para canalizar la frecuencia índigo sin problemas.

Para “acelerar” este proceso o hacerlo más llevadero existen técnicas como EMF, la Meditación Merkabah y el Masaje Atlante que nos ayudan a reestructurar nuestro cuerpo tanto física como energéticamente.



http://www.geocities.com/elclubdelosninosindigo



ÍNDIGO El color de la Nueva Humanidad



Por María Coltrin Monachesi - Hermandad Luz Azul


Muchas voces nos hablan hoy de cambio, de evolución, de nuevos paradigmas y en algunas ocasiones tendemos a mirar estos procesos como algo que está sólo por fuera de nosotros. Es decir, sabemos que somos parte de un proceso de cambio, pero no tenemos total conciencia que en realidad SOMOS ese CAMBIO, SOMOS la EVOLUCIÓN.

EVOLUCIÓN. Este es un término que connota crecimiento, cambio, desarrollo, pasar a un nivel superior, ascender. En efecto, es así. La naturaleza evolutiva de la humanidad impulsa en forma constante al cambio, y cada Era que el hombre ha transitado en el Planeta Tierra ha sido marcada por diferentes transformaciones, todas necesarias para construir las bases de los tiempos por venir.

Independientemente del juicio de valor que hagamos de los hechos que traen aparejados estos cambios, siempre hemos estado preparados para ellos, aún sin saberlo, y otras veces para descubrir nuestra preparación, hemos tenido que oponernos o resistirnos un tiempo a lo nuevo.
Siempre estamos preparados para las transformaciones, porque en esencia nosotros somos ese cambio. Para cada período evolutivo, la humanidad trae consigo las pautas genéticas que serán las generadoras del próximo escenario.

La institución de nuevos paradigmas en la humanidad generalmente comprende grandes períodos de tiempo. Son procesos que comienzan en forma silenciosa y, a medida que avanzan, crecen entre murmullos, vanguardistas, descubrimientos, resistencias, fundamentalismos y adeptos, hasta que, sin saber con certeza cuándo, lo nuevo reemplaza a lo viejo, la nueva realidad ya no es más cuestionada y está socialmente institucionalizada.

Hasta hoy hemos sido simplemente observadores de la historia, la evolución representó algo intangible, del pasado o de un futuro lejano, un hecho que aprendimos a través de los libros. En este momento, AHORA, estamos viviendo una etapa histórica, somos protagonistas y observadores directos de un salto evolutivo.

Desde hace poco más de 40 años –fines de los años 50– la humanidad comenzó la gestación de un Nuevo Ser. Una Nueva Vibración, un Nuevo Color, un Nuevo Código Genético: INDIGO. El porcentaje de nacimientos durante las primeras décadas era bajo, pero a medida nos acercábamos al año 2000, la cantidad de nacimientos de niños índigo aumentó al 80% del total, y seguirá creciendo en los años por venir.

¿Qué significa ser Índigo?

Así como cada etapa evolutiva requirió de determinadas características humanas y surgieron seres que lideraron esos cambios, ahora, en este momento de la humanidad, el cambio se llevará a cabo de la mano de los índigo.

Este color o esta gama (violeta-azul-índigo) trae consigo una serie de características, de conocimientos, de conductas que responden a un conjunto de Leyes Universales que construirán el nuevo modelo de Humanidad. La Nueva Raza. Estos colores se manifiestan en el aura del Ser y son visibles para quienes poseen esta habilidad.

Un Índigo no es un Ser superior, es un Humano distinto, con una Nueva Conciencia, que trae como regalo un Don. Los dones de los Índigo están orientados hacia la Construcción de Nuevos Patrones de Conducta, a crear una Nueva Conciencia mediante la aplicación de Nuevos Conceptos, Ciencias, Técnicas y Tecnologías. Cuando hablamos de Nuevo en realidad en muchos casos hablamos de re-nacimiento o re-descubrimiento de Sabiduría Milenaria, de reconexión con la Tierra y el Medio Ambiente que era de dominio de nuestros Pueblos Nativos y Razas Aborígenes.

Los principios de esta Nueva Generación son regidos por la Ley del Amor y la Armonía. Traen consigo la Nuevas Leyes Universales. Su sola existencia representa la integración de dos mundos: el visible y el etéreo, la ilusión y la realidad. Son la alianza entre el cuerpo y el alma, la luz y la oscuridad, entre la ciencia y la espiritualidad, entre el cielo y la tierra.

Hay diferencias o variedades de tono entre los Índigo, especialmente entre los tempranos –hoy adultos entre 30 y 50 años–, los adolescentes, los niños y los bebés. Las características o tipos de comportamiento de un adulto índigo (Ver ¿Es Usted un Índigo Adulto?) y un niño (Ver ¿Es su hijo un Niño Índigo?) son naturalmente diferentes.

La avanzada, “los adultos” –entre los que hay muchos violeta– han tenido y tienen una tarea difícil que sin dudas requiere de gran entrega y servicio: preparar el terreno para los que han nacido con mayor grado de pureza, especialmente aquellos de las dos últimas décadas en adelante.

El grupo de los tempranos que han despertado, que están conscientes de quienes son y que han venido “a Ser” a la Tierra, en su mayoría ha padecido discriminación y aislamiento desde muy pequeños, y oportunamente se han quedado escondidos tras murallas defensivas. Pero gracias a la fuerza de la Voluntad y el Poder de esta maravillosa esencia generadora de cambio que se inclina siempre hacia la SALUD y al reconocimiento de la verdad del Alma, un Índigo tiende a elegir el camino del trabajo interno, busca sanar y limpiarse. Un Índigo es un buscador de su Auténtico Sí Mismo.

Es un guerrero.

Es un revolucionario.

¿Cuáles son los roles presentes y futuros de los índigo?

“Un índigo no busca promover el cambio, es el cambio.”

Los índigos son los introductores de las nuevas tecnologías, éstas surgen del amor y se desarrollan con la única finalidad de servir. Serán tecnologías Conscientes. Muchas de ellas ya están operando, otras nuevas serán descubiertas. Se implementará un nuevo conjunto de técnicas agrícola-ganaderas, en comunicaciones, para el cuidado del medio ambiente, para el desarrollo de organizaciones sociales y culturales, para la salud, la alimentación, la construcción, la vivienda, etc.

Los índigos están operando tanto en el desmoronamiento concreto de las viejas estructuras (instituciones religiosas, políticas y sociales) como en la formación de las nuevas. Son los que están sacando a la Luz hechos de corrupción, injusticia, violencia y abuso, están ayudando con el corrimiento de los velos.

Son aquellos que también están apostando a la verdad enfrentándose a la maraña política, al abuso y al uso indebido del poder.

Son los que logran con su carisma y su sola presencia la credibilidad necesaria para lograr sus objetivos aún cuando parezca que nadie los acompaña.

En el terreno de la Salud son aquellos médicos que lograrán apoyo para utilizar las disciplinas alternativas en lugares donde unos pocos años atrás no se hubiera concebido o aceptado introducirlas o aplicarlas.

Son aquellos que hoy lideran y participan del desarrollo de ecovillas o comunas sustentables.

Son los empresarios que a la hora de decidir buscan equilibrio entre corazón y razón y aplican el Principio de Precaución. Producen materiales para la construcción ecológica, como la energía fotovoltaica, etc., son los que apuestan a las energías renovables para reemplazar al petróleo y sus derivados.

Son los que se involucran en la producción orgánica, en todas sus etapas desde su cultivo, elaboración y distribución.

Son los maestros y educadores que abren Nuevas Escuelas (Rudolf Steiner o Montessori).

También surgirán otras metodologías, cada vez con el fin más expuesto. Son los futuros acondicionares de dones.

Son los científicos que hablarán de la energía fotónica y otras civilizaciones galácticas sin temor a ser tratados de locos pero con una gran repercusión y aceptación creciente.

Son los que develarán verdades ocultas sobre tecnologías que cambiarán el orden establecido, y sabrán cuando y cómo decirlo.

Son los que están rescatando las culturas nativas, y les devolverán su importancia y harán la integración para avanzar hacia la próxima etapa.

Son los nuevos líderes espirituales con total entrega al servicio.

En medio del derrumbe de las viejas estructuras surgen las bases de la comunidad como la nueva célula que dará vida a los pueblos a la Nueva Civilización.

Donde haya algo que cambiar, allí habrá un índigo, incluso aunque él no lo sepa, porque son los que encarnan la verdadera transformación de este Nuevo Milenio.







Diferencias entre el niño índigo y el niño hiperactivo



Primera parte de una conferencia de Nina Llinares
Centro Universitario de Estudios Nucleares - México, D.F.; 18 de septiembre 2003


Hace ya tres años que participé en un congreso internacional en Argentina con este tema, con el tema de los Niños índigo o niños de las estrellas. ¿Qué ha ocurrido en todo este tiempo, especialmente desde hace tres años para acá? Ha ocurrido que la información se ha disparado, se ha multiplicado.

La oferta que tenemos ahora a nivel informativo sobre los niños índigo se puede decir que se ha triplicado, en comparación con hace solamente tres años. ¿Y en qué se notan estos cambios a nivel informativo, qué hemos hecho, cómo se está llevando este tema? La información tanto de los padres como de los terapeutas, de los colegios y de los medios de comunicación se ha visto, se ha volcado con un gran interés para que cada vez tengamos más claro y mayor clarificación con respecto a estos niños.

Más que nada, la experiencia que yo tengo, mi experiencia personal (y en ella voy a basar mi conferencia) se basa en tres años de docencia en colegios especializados en el trato, educación y cuidados a niños psicóticos, niños con déficit mental, retraso y Síndrome de Down, y por otro lado mi experiencia como terapeuta de diferentes técnicas alternativas en las que desde el año 95, empecé a darme cuenta de que asistían a cursos que yo organizaba (como por ejemplo cursos de Reiki para niños) una calidad especial de niños a los que yo definía como “mis pequeños maestros”… Los que han leído mi libro sobre niños índigo saben cómo explico esta circunstancia… En mis actividades cada vez más llegan padres, profesores, maestras, psicólogas y psicólogos que tienen la confusión entre, por ejemplo: ¿Todos los niños hiperactivos son índigo?… Pues no. ¿Todos los niños que tenemos a nuestro alrededor son índigo? No. También está el tema de los papás: los papás están desorientados. La gran suerte que tenemos es que la mayoría de papás se informan; pero aún a pesar de la información, papás, abuelitos, cuidadores, etc., todo el mundo relacionado con el tema infantil se informa, pero por mucha información que se tenga, hay muy poca información clarificadora y mucha confusión con respecto al tema de los niños índigo.

La expectativa de los papás siempre va a ser que cualquier profesional, cualquier persona para ellos creíble, acreditada, les diga: “su hijo es especial”… Eso es lo que nos gustaría oír a todos nosotros de nuestros hijos, pero lamentablemente no es así…

En mi experiencia profesional, llegan muchos papás que tienen un hijo bien raro, un hijo psicótico o un hijo con necesidad de ser tratado a nivel de un psicólogo, un terapeuta vibracional, un terapeuta holístico, o incluso, tratado por un endocrinólogo, pues tiene muy lentas funciones hormonales, e incluso problemas psicomotrices y se empeñan en calzarle la etiqueta “índigo”… No es así: no todos los niños raros son índigo, ni todos los índigo son raros… Evidentemente hay un mayor nivel de información tanto en colegios como en papás y en los profesionales de las técnicas holísticas, pero aún así la confusión sigue estando presente, y además yo no quiero ser pesimista ni mucho menos: solamente estoy haciendo un recorrido en la exposición para que sepamos ubicarnos en qué momento estamos con respecto a los niños índigo: dónde estamos situados en estos momentos.
Como todo tema infantil, siempre va a suscitar oportunismo.

Me estoy encontrando en diferentes países, como en España, aquí en México por supuesto, Venezuela, Argentina, a profesionales de la salud y de la docencia que están viendo en el tema índigo una oportunidad de ingresos, una oportunidad de prestigio, y ahora resulta que todo el mundo es un entendido en los niños índigo, todo el mundo sabe de índigos, todo el mundo tiene niños índigo, todo mundo en casa tiene uno o dos o doce niños índigo, y no es así… No se está tratando este tema con la seriedad que se merece.

¿Qué es ser un niño índigo? Yo doy por hecho que ustedes ya están informados, pero puede ser que no, y no tengo por qué darlo por hecho. Un niño índigo es un niño que tiene y expresa la frecuencia índigo… ¿Y qué es la frecuencia índigo? Es la vibración del chakra del entrecejo. ¿Y qué es un chakra? Según la medicina tradicional china, que es la medicina más milenaria, seria, veraz y con resultados de cambios que existe –la medicina oriental–; según la medicina oriental, nuestro cuerpo está formado por energía eléctrica y energía magnética. Tenemos y vivimos constantemente dentro de un campo electromagnético formado por 72.000 posibilidades de conexión, posibilidades, canales que interactúan formando nuestro entramado energético. Donde coincide todo este entramado energético o aura es sobre la línea media imaginaria de nuestro cuerpo, configurando lo que se llaman los vórtices energéticos o chakras. El sistema de chakras es el sistema de vórtices energéticos en el que se basa la acupuntura, la digitopuntura, la kinesiología, etc.

Tenemos siete vórtices energéticos. Si cada uno se tradujese en longitud de onda en relación a un color, daría un color determinado dentro del espectro de la misma gama que nuestro arco iris. ¿Por qué no se ven? ¿Por qué no vemos nuestras auras, nuestros chakras? No los vemos porque están formados por la partícula más pequeñita que existe: el electrón, y el electrón no es visible ante la mirada ordinaria. O sea que no tienen la suficiente masa material como para verse. Por lo tanto, los chakras no los podemos ver a menos que tengamos visión aural o seamos videntes. Si tradujésemos en color el chakra del entrecejo, que unifica las cualidades del hemisferio derecho y del hemisferio izquierdo, veríamos que tiene el color índigo, azul cobalto… Los llamados “niños índigo” nacen ya con este chakra, con este vórtice energético y por añadidura con las cualidades de ambos hemisferios cerebrales, más desarrollados de lo normal.

Todos los seres humanos tenemos la posibilidad de desarrollar nuestro chakra índigo, nuestro chakra del entrecejo. ¿Qué es tener desarrollado el chakra del entrecejo, el chakra índigo? Es vivir de una manera diferente a la manera material, a la manera razonable, a la manera intelectual, a la manera materialista de ser, sentirse y relacionarse con los demás y con la vida. ¿Y por qué? Pues porque nuestra capacidad cerebral no solamente abarca nuestro hemisferio izquierdo racional, intelectual, sino que también abarca nuestro hemisferio derecho, con todo su potencial y cualidades atemporales, intuitivas, psicomágicas, conscientes de realidades más allá de lo que ven nuestros ojos o tocan nuestras manos o perciben nuestros demás sentidos.

Estas capacidades unificadas alternativamente son las que tiene potencialmente todo ser humano, en forma latente pero por desarrollar según tenga o no inquietudes espirituales; y cuando defino “espirituales” no tengo ninguna intención de que sea entendido con connotaciones religiosas ni místicas: me refiero a ser consciente… Consciente de que aquí pueden haber presencias angélicas, guías, etcétera. Cuestiones que la mente racional rechaza pero que son verdad aunque no nos las creamos, y que el niño índigo, el adolescente índigo o el adulto índigo tienen tan integradas como podemos tener nosotros integrados el que sólo existe lo que vemos y tocamos. Para ellos es completamente normal y natural el saberse de otros planos, de otros planetas, saberse en contacto con seres de la naturaleza como las hadas… Ver y sentir a los ángeles, saber que la muerte sólo es una manera de nacer a otra realidad, etc., etc.

Y este tipo de información, para ellos tan natural, en algunos padres puede dar miedo, y tratan de taparla. En otros, como cuando nosotros éramos pequeños y hablábamos de ángeles, de hadas, de otras vidas (la mayoría de nosotros, y es que ya ni nos acordamos), cuando permitíamos que nuestras potencialidades del hemisferio derecho se expresaran, motivadas también y principalmente por los cuentos, por las leyendas, el mundo infantil que le llaman, ¿no?, nuestros padres no tenían el nivel de información ni el nivel de consciencia que tenemos ahora los que tenemos hijos… Y en lugar de informarse lo que hacían en su lugar era “normalizarnos” con muchas normas…

De todas maneras, muy normales no hemos quedado, puesto que nuestros hijos son índigo: nuestros hijos nos han elegido. (Risas)

Es decir: que no nos asustamos ni intentamos normalizarles poniéndoles normas: intentamos informarnos, intentamos averiguar qué hay más allá de un diagnóstico médico que dice: “su hijo es hiperkinético, su hijo tiene Síndrome de Déficit de Atención, su hijo no encaja, su hijo es un hijo problema”… ¿Nos conformamos con eso y le damos el Ritalín y la razón a la maestra?… ¿Qué hacemos? Nos seguimos informando y por eso están aquí hoy, por eso toman como algo prioritario el ver programas de televisión o comprarse libros que hablen de este tema, prestan atención cuando hay una conferencia o cuando hay alguien que hable de esto… Y de este tema, quien más debe sentir su seriedad es cada uno de nosotros, cada padre, cada educadora, cada educador, cada psicólogo, cada médico, porque dándoles medicación llamada “droga legal” a nuestros hijos si son índigo, sólo conseguimos atrofiarles sus capacidades glandulares de secreción hormonal tanto del hipotálamo como de la hipófisis y la pituitaria; es decir, de las glándulas que están en el cerebro, las glándulas que sirven para todo lo relacionado con el intelecto pero también para todo lo relacionado con la creatividad, con la intuición, con la sabiduría del corazón.

Entre la confusión que les decía y el oportunismo de estos especialistas que se sacan de la manga el saber todo de los niños índigo, y que todavía nos confunden más, ¿qué podemos hacer? En primer lugar, no sentirnos en ningún momento tan desamparados ni tan desorientados. Si eres padre sabes, si eres maestra, sabes; si eres profesor, sabes. No es casualidad que tengas niños índigo en tu aula. No es casualidad que a tu gabinete o a tu consulta acudan niños índigo. No es casualidad que un niño índigo o dos o tres, te hayan elegido como madre o padre: sabes. Aunque no lo creas, hay cosas que son verdad y esta es una de ellas: si tienes cerca niños índigo es porque en tu corazón y en tu hemisferio derecho y en tu chakra índigo del entrecejo sabes cómo sacar esa sabiduría… porque claro, estamos demasiado acostumbrados a los métodos, a las normativas, a los manuales, a las recetas milagrosas y efectivas, y en esta cuestión índigo hay que trabajar. Hay que trabajar primero para saber elegir… Para saber elegir el colegio, el profesional de la salud, para saber elegir y decidir si medicas a tu hijo o no lo medicas. Para saber qué podemos hacer… El nivel de oferta en los colegios de momento es precario. Las escuelas normalmente están masificadas. Un niño índigo necesita atención, a un niño índigo hiperactivo hay que saber estimarlo y valorarlo para saber cómo enfocar la hiperactividad y la frecuencia índigo.

El niño índigo es uno de los precursores, uno de los maestros, una de las personas, uno de los sanadores que va a cambiar esta realidad. Esta realidad no puede seguir adelante por el lado o camino materialista y tecnificado y saturado de tecnología, en absoluto. Hace falta creatividad. Hace falta disfrutar cada vez más del tiempo libre que nos da la tecnología. ¿Quiénes son los que van a enseñarnos? Los índigo, porque la frecuencia índigo, la frecuencia del chakra entrecejo es la que unifica lo práctico con lo creativo.

Porque esta sociedad y esta realidad, si no empieza a ser creativa con su tiempo libre y con los medios de los que dispone, si no empieza a relacionarse con su prójimo desde el corazón, va a explotar. Tanta tecnología y tanto tiempo libre en sociedades altamente culturizadas, altamente tecnificadas, como por ejemplo Suiza o Suecia, han resultado en un alto nivel de suicidios de niños, de adolescentes y de adultos. ¿Por qué? Porque hay mucho tiempo, mucho dinero, mucha tecnología y no se sabe qué hacer porque no hay educación creativa. ¡Qué casualidad!, ¿verdad?

A los niños índigo, la única motivación por la que les podemos ayudar, la única vía para que despierten y desarrollen todo el potencial que tienen en sí mismos es a través de la creatividad. No se sienten motivados, no les interesa en absoluto que en su colegio se tenga un baremo de aprendizaje que vaya desde el primero hasta el último mes del año escolar con el aprendizaje de los adjetivos, de las preposiciones y de la tabla del uno al nueve, por poner un ejemplo, y tienen qué adaptarse a cumplir ese baremo ¿que dicta quién?: el sistema educativo existente para nuestro mejor bien y el de nuestros hijos evidentemente.

Pero el niño índigo no se adapta al método: necesita un método que se adapte a él. Y a no ser que tengamos la suerte de llevarlo a un colegio Montessori, a un colegio Waldorf, a un colegio especial que no esté masificado en el que las personas que forman parte de ese colegio tengan la necesidad de expresar su vocación apasionada y amorosamente, y no tengan su profesión sólo como un medio de generar ingresos a final de mes. Porque en la docencia, al igual que en la medicina oficial, hay muchos que podríamos definir como “funcionarios”: no es lo mismo una maestra o maestro que ama o que ame a los niños y que ame su vocación, que un funcionario que ha estudiado una carrera corta, fácil, agradable, con alicientes, con bastantes períodos vacacionales, pagada por papá, y tranquila. Ése es un funcionario: ése no soporta a los niños, y si tiene niños índigo en su clase hoy no está aquí: está dándose un masaje, o en una clase de inglés o de danza o de baile, o en un bar tomando café, porque sabe que su período de trabajo es el remunerado y cuando se acaba, “pues qué bien que ya vienen los papás a por los monstruos”… En cambio, las personas que están aquí y que tienen como vocación el amor a los niños y el amor a la enseñanza, saben que tienen niños índigo en sus aulas… ¿Qué hacemos con ellos, qué hacemos? Tenemos que ingeniárnoslas para seguir dentro del sistema, porque el sistema es un coloso tremendo y no podemos luchar contra él, pero incrementando la creatividad, haciendo lo posible porque se impliquen los papás. Los papás deben ser conscientes de que su hijo es un ser especial como todo niño, pero que si además es índigo, es una responsabilidad tener un hijo índigo.
Un hijo índigo es el futuro profesional en el que estaremos todos nosotros, porque todos los ámbitos de la sociedad del día del mañana estarán formados por los niños de ahora.

En cada uno de los profesionales de nuestro futuro, que haya un índigo que haya podido expresar sus cualidades y sus potencialidades, que haya podido expresarse desde la creatividad y que haya podido descubrir qué es lo que le apasiona en la vida, será un profesional totalmente terapeuta. Porque el índigo es terapeuta: viene a sanar esta sociedad como he dicho anteriormente.

Si un niño índigo se apasiona por hacer panes, pasteles, galletas, cualquier profesión que elija, sea mecánico, sea médico, sea abogado, sea arquitecto, sea terapeuta holístico, sea cineasta, sea escritor, si hace lo que le apasiona (y sólo lo puede descubrir si se le permite ser creativo con su aprendizaje), si descubre lo que le apasiona, se dedique a lo que se dedique en la vida, tendremos y recibiremos un amor, un nivel de consciencia que en estos momentos no tenemos como deberíamos y merecemos tener.

La mayoría de los profesionales de nuestra sociedad, de cualquier sector, trabaja por dinero. La mayoría, no todos. Cuando podemos unificar remuneración, profesión y vocación es un regalo.

Y quien ama su profesión lo sabe. Esto es lo que se pretende con los niños índigo: que a todos los niveles, cuando sean adultos, en cualquier sector de la sociedad en el que trabajen, donde se realicen profesionalmente, lo hagan a través de aquello que les apasiona y no que se les haya impuesto. Pero para ello, desde la base necesitan saberse queridos, apoyados, comprendidos y con un sistema de enseñanza y aprendizaje que se adapte a ellos y no al contrario.

Nosotros somos el puente. De momento, vamos a ver soluciones que podamos tener, porque utopías casi nunca dan resultados. ¿Qué es lo que podemos hacer aquí y ahora los papás de los niños índigo? En primer, ponernos nuestra mano en el corazón, ser sinceros con nosotros mismos y saber si tenemos un niño índigo o un niño hiperactivo, que no es lo mismo. Saber desde nuestro corazón y no desde nuestra expectativa de que “mi niño es especial” (todos los niños son especiales, todos, sean índigo o no, pero tenemos que ser muy consecuentes con nosotros mismos); definirnos con nuestra mano en el corazón hasta qué punto queremos comprometernos en el apoyo y la ayuda de nuestro niño índigo o de nuestro posible niño índigo.

Porque todo niño hiperactivo potencialmente es un niño índigo, aunque hay diferencias como ahora veremos. Normalizar todo el tema índigo, no sacarlo de quicio, no magnificarlo. Yo estoy cada vez más harta de oír a mamás y a papás que dicen: “es que como mi hijo es índigo…”, como si estuvieran hablando de un mesías, de un avatar, de un iluminado… ¡Pobre niño! En la necesidad de protagonismo de sus padres, en la necesidad de justificar cualquier comportamiento irregular, lo atribuyen a que es índigo. No, no es así. Vamos ahora a ver con la mano puesta en el corazón cuáles son las características y comportamientos de un índigo y de un niño hiperactivo.

Y ahora, en el supuesto de que ustedes están ya informados, lo saben, lo han verificado desde su corazón, y no desde su razón, saben que tienen en casa un niño índigo, o en sus escuelas o en sus consultas, ¿qué es lo que podemos hacer? Si como he dicho el niño índigo no se motiva, no se concentra, no le interesa, no es competitivo, no responde al chantaje, ¿cómo podemos hacer para que encaje en esta sociedad? En primer lugar no han venido a encajar en la sociedad, sino que han venido a cambiar la sociedad. ¿Qué podemos hacer nosotros? Podemos, como decía antes, llevarlo a un colegio Waldorf o Montessori, o buscar un colegio que no esté masificado, y en el que como mucho sean ocho niños y niñas por clase, y que se les atienda de una manera personal y humana y con atención, nada de masificación. ¿Podemos hacer esto? Estupendo. ¿No podemos hacerlo, porque nuestra economía nos lo impide, porque vivimos en un lugar en donde no hay estas alternativas? Otra opción, vamos a buscar otra opción. ¿Conocemos psicólogas o psicólogos, conocemos maestros que sí que saben de las terapias alternativas y que conocen lo que es la frecuencia índigo y que sí creen en la eficacia 100% probada de las terapias vibracionales? Entonces compactémonos varias madres, varios padres de niños índigo, y tendremos el poder y la fuerza para poder crear nuestra propia escuelita con nuestros propios niños, con ocho, diez, doce por cada clase, teniendo un psicólogo, un educador o educadora, un maestro o maestra, y ya podemos. La unión hace la fuerza.


Ya podemos tener ahí una alternativa a lo que nos ofrecen los colegios masificados o los colegios oficiales. Porque nuestros niños no es que sean especiales: es que están especializados. Están especializados en aprender y en poder sacar todo un potencial maravilloso siempre y cuando se les trate como ellos requieren: es decir, de una manera no masificada, sino creativa, incentivada con amor y por supuesto como digo, y que hasta la saciedad lo diré: con creatividad, porque si no, no tendrán ningún interés en absoluto. ¿Lo podemos hacer esto? Estupendo.

Otra solución más. ¿Tampoco? ¿Vivimos aislados, no conocemos otros padres, no sabemos qué hacer, no sabemos cómo juntarnos, no conocemos psicólogos, y los que conocemos son muy materialistas, muy estrictos, no saben lo que es un chakra ni les interesa, no saben lo que es la frecuencia índigo, sólo entienden que hay niños hiperactivos con Déficit de Atención a los que hay qué medicar, etc.? No, no es viable esta propuesta…

Entonces otra propuesta más: Creatividad. Si a ti no te queda más remedio que llevar a tu hijo o a tu hija índigo a un colegio oficial o a un colegio masificado, ¿qué puedes ofrecerle tú? ¿Vas a permitir que un maestro o un psicólogo o un médico que no entiende en absoluto de otras realidades y que está convencido de que el ser humano sólo vive con su 3% de capacidad cerebral, vas a permitir que tu hijo o tu hija siga yendo con una valoración en su autoestima y en su rendimiento completamente nefasta o vas a tomar ya cartas en el asunto? ¿Qué le puedes ofrecer tú? ¿Cuál es tu economía? ¿Cuál es tu tiempo libre? Siente, piensa. ¿Te puedes permitir después del horario de clases participar con tu hijo en casa de algo creativo, nuevo, espontáneo, como hacer arcilla, modelar, dibujar, hacer repostería? A los índigos les encanta saber que participan contigo, con papá o con mamá. Saber que cuando llegan a casa les espera algo creativo con quien más les ama y les apoya, les sirve de aliciente para interesarse más en sus colegios, masificados u oficiales.

Esto es un hecho. No estoy hablando de utopías: llevo ya tres años observando, yendo y viniendo… Yendo, llevando información cuando vuelvo, me ponen resultados maravillosos. Por lo tanto hablo con conocimiento de causa.

Alternativas. ¿Qué más le puedes ofrecer? ¿Puedes pagar el que el niño vaya a clases de pintura, de danza, de ballet, de modelaje de cerámica y cosas así? ¿Puedes? Va a ser un incentivo. Son totalmente creativos y activos, y tienen muchísima energía. Que se drene esa energía con el Ritalín u otras drogas, hará que convirtamos a nuestro niño índigo en un vegetal y sólo le va a sentar bien como veremos si es hiperactivo.

Pero si es índigo, hay ya estadísticas de suicidios. Niños y adolescentes, porque se les atrofia su misión de vida y su potencial energético, la creatividad, la pasión. No es que sean hiperactivos, es que son tan apasionados y tienen tanta energía que la tienen qué drenar. Si les drogamos, les podemos hacer un daño muy grande, mucho. Por lo tanto, toma cartas en el asunto, no esperes a que venga otro a que te diga qué es lo que hay qué hacer ni cómo tratarlos. Si te ha elegido como padre, madre, maestra, maestro o terapeuta, es porque tú, en mayor o menor medida eres índigo.

No te dejes fascinar por nada ni por nadie: siente, siente. ¿Te resuena? Es verdad. ¿No te resuena? No te dejes fascinar ni pongas tu poder en manos de alguien que haya escrito un libro o diez, que tenga un título de medicina y hace unos meses no sabía nada de chakras y ahora ya está dando conferencias del tema índigo, o escribiendo libros. Seamos creativamente sensatos. Sintamos. No permitas que nadie te haga creer que tienes un enemigo en casa o un boicoteador o un psicótico que necesita medicación para ser controlado. No es verdad. NO ES VERDAD.

Si tienes un índigo cerca, repito: en mayor o menor medida tú eres índigo. En mayor o menor medida tienes desde el nivel del alma y el nivel del corazón este compromiso ya pactado en otro nivel de realidad, en otro nivel de conciencia. Los índigos han venido a cambiar esta realidad desde la consciencia, desde el amor. Por lo tanto, aceptemos nuestro compromiso de estar aquí y ahora. ¿Qué pasa si eres maestra, si tienes en tu aula ya, o si eres director de colegio, o si eres médico oficial y estás aquí? Tienes compromiso índigo seguro.

¿Cómo puedes permitir que esos niños índigo que tienes cerca de ti se expresen? Vuelvo a repetirlo: haciendo todo lo posible para que sus padres se comprometan y se responsabilicen en el potencial de ese niño, en sus cualidades, y que es lo único que puedes hacer, de momento: tener reuniones, estar estimando constantemente (periódicamente, claro) de qué manera estos niños índigo, al margen del colegio, al margen de lo establecido y del método pueden desarrollar su interés por el método con las alternativas que de momento tenemos: Apoyo, amor, autoestima, creatividad, actividades participativas, saber escucharle, saber comunicarse con él o ella, acompañarle, explicarles, etc. Y no hay más, muy poco más. No hay recetas, no hay milagros: hay trabajo. Pero ese trabajo es tan gratificante…

Si tienes un niño índigo cerca, ya sabes que desde la cuna te miraba con una madurez emocional que no era normal. Ya sabes que el castigo, el chantaje, la violencia física o psicológica no sirve con ellos. Ya sabes que los castigos o el “porque lo digo yo” no sirve con ellos, todo eso ya lo sabes. Y sabes que es especial, tú lo sabes.

No permitas que nadie sepa más de él que tú. No lo permitas. No pongas tu poder en manos de otras personas que te aconsejen que le des Ritalín u otras drogas. No lo permitas. Haz lo que esté en tu mano. Repito: Si te lo puedes permitir, llévalo a un Waldorf o a un Montessori, porque el sistema de este tipo de colegios generalmente (porque la perfección no existe, evidentemente) tratan a los niños de uno en uno, tratan totalmente integrados lo que es el aprendizaje, el respeto, la vivencia y convivencia con los otros reinos animal, vegetal, mineral; incluyen el aprendizaje desde la sensibilidad artística, con artes plásticas, con tiempo, sin expectativas y según el ritmo de cada niño; sin arribismos ni fricciones ni competencias. Se habla y se expresa desde el respeto y desde la ética.

No hay connotaciones religiosas que enmarañen sus cabecitas; nadie ha muerto en cruces, nadie tiene que salir huyendo de otros… No se incrementan ni se fomentan las luchas sociales, sino todo lo contrario. Verás niños en estos colegios de todas las razas y colores, edades, y aprenden a convivir y a hacer pan; aprenden a cuidar de las plantas y de los animales… Así son los Montessori y los Waldorf, en general. Seguro que habrá excepciones, pero los que yo conozco en general son así.

Primera solución. Sí, son caros estos colegios. ¿No nos podemos permitir esta solución? La desestimamos. Segunda solución: sé tú misma, sé tú mismo quien encuentre las posibilidades realizables, viables, coherentes y mágicas (¿y cómo no?) de que se den sincrónicamente. Hay una ley que se llama: “Sincronicidad”, basada en el “pedid y se os dará”. Ponlo ya, haz tu pedido al Universo. Porque cuando alguien desea algo y es por el bien de muchos, siempre la vida le apoya, siempre.


Hay excepciones, como cuando hay una contraorden: cuando pides algo y no te crees merecedor o merecedora de recibirlo, lo anulas. Pero si tú pides recibes. Pide ya para que se den las circunstancias para que tú conozcas a otros padres en las mismas circunstancias que tú. Y que se conozcan maestros o maestras, psicólogos, educadores, educadoras, que estén en este tema al igual que tú, y que tengan el nivel de conciencia y compromiso que tú tienes, y también que vean totalmente viable el tener una escuelita en la que por cada aula sólo hayan ocho o diez niños, y que por supuesto esté guiada por el actual método del sistema educativo, pero adaptado a las características y necesidades de cada grupo de niños índigo.

Desde el corazón, no desde el elitismo. No comencemos a ser desde ahora “racistas espirituales”: “un colegio para índigos, y aquí no entra nadie que no sea índigo”… Repito: el potencial índigo es latente. Un niño, un adulto, un adolescente puede incrementar, desarrollar, potenciar las cualidades del hemisferio izquierdo y derecho a lo largo de toda su vida. No pongamos etiquetas.

Porque los índigos sólo llevan una etiqueta, una sola: la de no llevar etiquetas. No hay dos índigos iguales, no hay etiquetas para los índigos. Así se escriban veinte nuevos libros sobre índigos cada mes, repito: no hay etiquetas, no hay clasificaciones. Porque potencialmente cada niño índigo es creativo, místico, interdimensional, clarividente y tecnológico. Ahora bien: un niño de África o un niño de un barrio marginal de México no podrá demostrar que la tecnología es uno de sus fuertes, porque igual no ve una computadora en su vida.

No podrá demostrar su gran potencial artístico, porque igual no tiene un lienzo ni pinturas para pintar en su vida. No podrá demostrar sus aptitudes místicas o sí, porque igual su abuelita es una gran devota de la Virgen de Guadalupe y el niño habla con ella, por ejemplo… Es decir, no podemos ponerles etiquetas a nuestros niños índigos, porque potencialmente y si se dan las condiciones adecuadas, desarrollarán todo potencial del hemisferio derecho, que es un gran potencial para lo artístico, para lo tecnológico, para lo intuitivo, para lo terapéutico, para lo interdimensional, si se dan las cualidades adecuadas y un entorno propicio. Pero si no, NO.

Pero no hay índigos exclusivamente enfocados al arte, o índigos enfocados exclusivamente hacia lo tecnológico, o índigos enfocados exclusivamente a la mediumnidad, o índigos enfocados exclusivamente a tener potencial sanador en sus manos.

Hablo del potencial sanador en sus manos, ¿por qué? Porque están calentitas, y todo lo calentito alivia. Cuando te das un golpe ¿qué haces? Ponerte la mano. Cuando alguien se hace daño ¿qué haces? Ponerle la mano. Y esto, es una orden, o más que una orden, una sabiduría del hemisferio derecho conectado con tu corazón que te dice que puedes sanar; que tu calor es sanador. Porque además de una función orgánica, el calor, es amoroso, porque sale del corazón.

Por lo tanto, todos en mayor o menor medida somos índigo. Y para terminar con lo de las soluciones: si tampoco conocemos a otros padres índigos o si no tenemos forma de encontrar una maestra, un maestro, un profesor, una psicóloga, o alguien que crea en nuestro proyecto de tener a nuestros hijos en una escuela para índigos donde se les dé el método del Ministerio de Educación y además actividades lúdicas, creativas, participativas… ¿Tampoco esa sería una solución? Pues entonces mira a ver qué nivel de calidad de tiempo tienes (porque ya se qué la mayoría de madres y de padres trabajamos). No se trata, con el índigo sobre todo, de la cantidad, sino de la calidad.

Mira a ver qué calidad de tiempo tienes, cree en él o en ella, siente el ser maravilloso que es y ve cuestionándote qué cosas, qué actividades podrías realizar con él o con ella. Si te ha elegido, es porque tú eres consciente de que tienes un maestro, pero que ahora es niño o niña. Tienes qué ayudarle a despertar su potencial, y a que sepa que es un maestro en un futuro.

Aquí y ahora es un niño o una niña, y hay que ponerle límites, hay que educarle, hay que valorarle y estimularle.